¿Y eso qué es?, el padre de la Hormiga González revela la historia detrás de sus festejos de anime

by Lobito Isaias
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El fútbol no solo es un deporte; es un fenómeno cultural que se entrelaza con las pasiones de quienes lo practican y lo siguen. En el caso de Armando «Hormiga» González, sus festejos inspirados en el mundo del anime han resonado entre los aficionados, provocando sonrisas y curiosidad. Pero, ¿de dónde proviene esta singular forma de celebrar sus goles? A continuación, exploramos la historia detrás de sus festejos y el impacto que han tenido en su familia y en el mundo del fútbol.

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Los festejos de anime que cautivan a los aficionados

Ver a Armando «Hormiga» González realizando gestos de populares animes como Naruto, Dragon Ball Z, Blue Lock o Jujutsu Kaisen se ha convertido en una característica distintiva de su carrera. Este estilo no solo refleja su personalidad, sino que también ha generado un vínculo especial con la juventud, quienes se sienten identificados con sus referencias culturales.

Al hablar sobre sus festejos, el padre de Armando, Armando González Bejarano, comparte que inicialmente no comprendía el significado detrás de ellos. Confiesa que las celebraciones comenzaron durante su paso por las fuerzas básicas del Club Deportivo Guadalajara, y que fue a partir de un festejo en particular que despertó su curiosidad. «Cuando lo vi hacer un festejo, le dije: ‘¿y eso qué?’”, comentó con una sonrisa.

Festejos que conectan generaciones

El padre de Armando admite que el mundo del anime es algo ajeno para él, una generación que no creció con estas referencias. Sin embargo, ha notado que estos festejos han sido bien recibidos por los jóvenes aficionados, convirtiéndose en una especie de marca personal para su hijo. “Yo no sabía que era de animes. Pero eso ha causado simpatía entre la gente, los famosos festejos que hace después de los goles”, explica González Bejarano.

Hasta el momento, el «Hormiga» ha realizado una docena de diferentes celebraciones, casi todas inspiradas en sus series favoritas. Algunas de ellas incluyen:

  • Festejo con la técnica del Rasengan de Naruto.
  • Imitación de un kamehameha de Dragon Ball.
  • Referencias a movimientos de Jujutsu Kaisen.

“No he visto los animes, pero ya después le pregunto: ‘¿por qué festejaste así?’ y él me explica”, añade su padre. Esto ha llevado a divertidos diálogos entre ambos, donde Armando comparte el contexto de cada uno de sus gestos animados.

Una conexión musical en el campo

La influencia del anime no se limita solo a los festejos, sino que se extiende también a la atmósfera del Estadio Akron. Durante los calentamientos, se puede escuchar el famoso tema de Dragon Ball, Cha-La Head-Cha-La, un guiño que refuerza la conexión entre el ícono cultural y el deporte. Este tipo de detalles enriquecen la experiencia del partido y ofrecen a los aficionados un ambiente más vibrante.

Coincidencias familiares en el fútbol

Las similitudes entre padre e hijo no terminan en sus festejos; también se extienden a sus trayectorias en el fútbol. Ambos debutaron con el mismo número, el 34, y lo hicieron en un partido contra el mismo rival: Santos Laguna. Esta coincidencia ha sido motivo de orgullo para la familia.

“Fue una coincidencia muy padre. Yo debuté con el 34, y cuando lo subieron al primer equipo quedaban pocos números libres, así que él tomó ese. Luego me di cuenta de que también debutó contra Santos, igual que yo”, recuerda su padre, emocionado.

La herencia de un goleador

El legado futbolístico en la familia González es palpable. Armando González Bejarano, quien jugó en Chivas desde 1988 hasta 1995 y luego en varios equipos como Tecos, Toluca, Veracruz, Celaya y Necaxa, expresa su orgullo al ver a su hijo seguir sus pasos. La conexión entre ambos se fortalece con cada gol que marca el «Hormiga», quien tiene el potencial de convertirse en un goleador destacado.

González Bejarano también recuerda su propia experiencia en la lucha por el título de goleo durante su carrera, donde llegó a estar en la pelea con Borgetti en un torneo corto, finalizando con un total de nueve goles. Este tipo de anécdotas refuerzan la importancia del fútbol como legado familiar.

Perspectivas sobre el futuro

A medida que Armando «Hormiga» González continúa desarrollándose en el mundo del fútbol, tanto su padre como los aficionados esperan ver cómo evoluciona su estilo y sus festejos. La combinación de su talento en el campo y su creatividad al celebrar lo convierten en un jugador único, que representa no solo a su familia, sino también a una nueva generación de aficionados.

La historia de Armando y su padre es un recordatorio de cómo el fútbol puede unir a las familias y crear conexiones intergeneracionales. Con cada partido y cada gol, el «Hormiga» no solo celebra su carrera, sino que también rinde homenaje a su legado familiar y a la cultura que lo inspira.

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